6 Claves Para Triunfar En Empleo Docente

Equipo Editorial

6 Claves Para Triunfar En Empleo Docente

Son cinco que concluí al conversar con varios amigos en base a su experiencia laboral, algunos con pocos años en su empleo y otras con más de 15 laborando en empleo docente; resultaron ser de hecho esenciales en la vida laboral cotidiana. ¿Cuáles son esas 6 claves para triunfar en empleo docente?

  1. Notar la Presencia del Otro en el Empleo
  2. Dirigirse Usando la Formalidad de la Jerarquía
  3. Saber el Alcance de mi Perfil Laboral y Actuar en Consecuencia
  4. Respetar espacios físicos en el trabajo
  5. Aceptar o Rechazar Tareas Laborales
  6. Ritos y Costumbres del Grupo Laboral

Si no las hubiesen puesto en práctica con frecuencia no habrían sobrevivido con satisfacción en su empleo.

1. Notar la presencia del otro en el empleo

Hacer presente al otro, es una actitud básica que vale la pena mantener vigente siempre, y consiste en ver-literalmente- a la persona o grupo que te encuentras al ir caminando o entrar a un lugar en las instalaciones de tu trabajo.

Con frecuencia, en el entorno de empleo docente estas corriendo de un lado a otro con diferentes actividades propias del empleo o personales sin notar ni con quien te topas. Asi  que, a veces cuando no esperas encontrarte ante  la presencia de un compañero de trabajo; titubeas al dirigirte a él o de plano ignoras reconocerlo con alguna forma de saludo o despedida. Al hacer esto, el resultado es que no lo has notado, su persona ha pasado desapercibida para ti y lo más probable es que el haya notado que no lo hiciste.

Por el contrario, el otro se puede sentir reconocido por ti de diversas formas: con un gesto, una palabra o una conversación trivial.

Un gesto de tu parte, puede ser un saludo desde lejos con la mano, una sonrisa o una mirada que saluda.

Una palabra puede ser un ¡Hola!, ¡Adiós!.

Una palabra, es el nombre de la persona o un sobrenombre de cariño; si conoces el nombre de la persona, lo puedes agregar al saludo para que quien lo recibe note que lo haces reconociendo su presencia; si, no conoces su nombre, pero sabes cual es su puesto salúdalo agregando su título profesional. Por ejemplo: Buenos días Director, Buenos días Contadora.

Si es un grupo, al que notas, podrías saludarlos con un sobrenombre de cariño. Hasta pronto campeones. Hasta mañana chicos.

Por otro lado, cuando inicias una conversación trivial, por ejemplo, sobre el clima con la persona que esta esperando pasar a cierta oficina y en cuyo lugar también tu te encuentras;  y si además se trata de un alumno o padre de familia. Al hacerles la conversación, ellos aprecian tu cordialidad. Se sienten no solo vistos si no atendidos.

Cabe aclarar que para reconocer al otro, no es necesario que te detengas a saludar a cada quien y dedicarle mucho de tu tiempo; se trata, simplemente, de hacerles notar que los vistes y ellos a ti.

Nada le gusta más a un colega que saberse presente y no lo contrario: ignorado.

2.Dirigirse Usando la Formalidad de la Jerarquía Laboral

¿A qué se refiere esto? El nivel de formalidad jerárquico adecuado es la diferencia entre dirigirse a alguien de tu o de usted, es decir entre utilizar un lenguaje formal o informal para intercambiar comunicaciones.

Las jerarquías en todos los niveles, con frecuencia marcan ese nivel de formalidad en comunicación

El nivel de formalidad para dirigirte a sus representantes es en base a lo que marca la cultura de tu país; si los tuteas o no. A quienes  sí y en que momentos es adecuado tutearlos.

En esta misma línea de comunicación entre jerarquías, el nivel de formalidad lo define la persona con el mayor nivel jerárquico quien por poseerlo tiene la prerrogativa de decidir el tono de la conversación. Si se dirige a ti de tú, lo siguiente es corresponder de igual manera. Ahora bien, si tu quieres tutear  a una persona a quien normalmente le hablas de usted, lo correcto es pedirle su permiso antes de hacerlo. Porque al tutearlo sin su consentimiento podrías lastimar su ego y además de forma inocente estarías desconociendo su rango laboral.

Esto suena un poco raro, pero sobre todo en el caso de puestos superiores, hay a quienes no les agrada que les tuteen sin su permiso – aunque abiertamente no lo expresen- porque saben que les ha costado mucho llegar al puesto en el que están, y que se dirijan a ellos de usted les da un placer personal especial: de logro.

Si estas frente a grupo, siendo el líder del mismo puedes tutearles con un tono de voz de usted. Señalando así, una pequeña línea de autoridad para la persona más experimentada y conocedora, tú; en contraste con quien esta avanzando en su experiencia de conocimiento de la materia y de la vida; ellos.

Por supuesto, si las reglas de comunicación de la institución entre alumno-profesor- administrativo permiten el tuteo, solo restará mantener un nivel de comunicación tal que no se convierta en amiguismo en vez de amigable, y que al relajar tanto el nivel de formalidad y confianza impida el cumplimiento de la tarea por llevar a cabo, o que se pierda la objetividad del tema que se este tratando y se convierte en algo personal que incluso pueda devenir en tu perjuicio laboral.

Finalmente, todos tienen algo en común: son personas y por lo tanto recipientes de mutuo respeto laboral y personal. Un nivel de comunicación gestado entre las partes involucradas definirá la calidad y calidez de su comunicación por ende un mejor entendimiento laboral.

3. Saber el Alcance de mi perfil laboral y Actuar en Consecuencia

Por ignorancia sobre el alcance del perfil laboral o se trabajo de más o de menos

Enorme es el papel que lleva la descripción de un puesto y que casi nadie te indica que existe y en que consiste, por los que actúas en función de lo que crees que te corresponde; algunas veces es una adivinanza a la que aciertas con el casi 100% y otra te metes en problemas y malos entendidos con tu empresa por restringirte a tu propia descripción de tu perfil laboral y como llevar a cabos las tareas que a tu parecer implica.

No te compete a ti, de forma directa ir a buscar el manual de perfiles laborales en la oficina de RH; sin embargo, sí lo es indagar que se espera de ti dentro de los parámetros de tu puesto. Desde cosas tan profundas como el resultado esperado al término de tu gestión, hasta saber que hace cada quien en la institución dentro de su área de desempeño.

Cuando no te das tiempo de hacer este tipo de indagación, es complejo hacer equipo de trabajo sin saber con quien puedes llevar a cabo tal o cual proyecto; en que punto, de tus tareas laborales, coincides con alguien más para cristalizarlas.

Una forma de resolver esta situación es preguntar. Sí. Pregunta: ¿Quién esta a cargo de tal o cual tarea o responsabilidad? Y a partir de la respuesta sabrás que acción tomar, por ejemplo, si solo tu estas con esa responsabilidad, o pides que te apoyen y ya sabes a quien ir por ese apoyo. Apoyo que se refiere desde los aspectos prácticos del día a día en el trabajo como sacar las copias a cuestiones de quien autoriza el uso de la sala de conferencias etcétera.

En relación a los temas de trabajo, por ejemplo, sobre puntualizar los objetivos finales de tu programa académico, para tener claridad, lo ideal es haz una cita con tu jefe y confirmar con el cuales son.

Si  no obtienes esa cita, tu mismo te pones a checar tus avances de tus propios programas y proyectos porque al final del ciclo escolar o del curso de capacitación los resultados de tu función laboral son los que van a contar. Por ello, durante el proceso de llegar a la meta final puedes ajustar, modificar o aún cambiar totalmente cualquier parte de ellos para alcanzar tus objetivos dentro del marco de desempeño de tu perfil laboral esperado.

Los empleados más apreciados son los que comprenden el objetivo de su puesto y quienes saben cómo su función encaja dentro de la ejecuciones de toda la organización.

4.Respetar Espacios Físicos en el Trabajo

Es crucial saber que espacios físicos puedes ocupar y/o han sido asignados para tu persona y tu función dentro de la institución.

¿Cuál es la función de las instalaciones? ¿Hay un calendario formal o informal para agendar su ocupación? Incluso, saber:A partir de qué momento puedes entrar a las instalaciones de tu lugar de trabajo y hasta que hora puedes permanecer dentro de ellas  después de concluir tus actividades.

La agenda de reservación de espacios, usualmente esta a cargo de una persona y es controlada a través de un programa de calendario informático; en compañías muy pequeñas o que aún no han implementado un sistema formal para ello, el calendario informal se pasa de voz en voz.

Aparte de las funciones para las cuáles estén asignadas las instalaciones es importante saber qué esta permitido hacer dentro de ellas. Por ejemplo, ¿Se puede comer dentro? , ¿Se pueden dejar dentro objetos de uso personal o para el trabajo que son solo tuyos?

¿Se debe ingresar en silencio? ¿Se puede poner música?

Cualquier cosa que quieras hacer dentro de un recinto laboral, por obvio que sea confirma con el personal de la institución si se puede llevar a cabo, o no.

De esta forma ellos se dan cuenta del respeto que tienes hacia sus instalaciones y tu te evitas malas experiencias con tus compañeros de trabajo.

5. Aceptar o Rechazar Tareas Laborales

Nada es más complejo y al mismo tiempo lo más emocionante que compartir la responsabilidad de sacar adelante un proyecto de enseñanza o capacitación; el logro que se nota en los cambios de los participantes, en sus actitudes, en la homologación de intereses para sobresalir como grupo, como individuos: es un bálsamo en el corazón de un empleado docente.

Sin embargo, mucho tiene que ver con la organización y planeación de cada miembro del equipo que se involucra para llevar a buen termino no solo el final del curso si no la gestión y el desarrollo del mismo.

Todo mundo, en esta línea de trabajo sabe que dependiendo del tipo de proyecto se verán involucradas varias áreas de la institución e incluso personal externo a la plantilla interna; proveedores de diversos tipos de servicios que se requerirán utilizar.

¡Caray!, no vayamos tan profundamente a la organización de temas macros como la creación de un nuevo programa.Hay tareas más pequeñas día a día: colocar el bulletin board, presidir la efeméride del mes en el auditorio etc…

Y esto es lo normal, lo que sucede en todo proyecto; sin embargo, cuando se planea a quien le toca hacer cada cual cosa es el momento en el que tu debes estar alerta; porque es aquí donde la diferencia entre aceptar o rechazar una tarea que no esta en tu agenda personal te genera entusiasmo o sacrificio y si es lo segundo un dolor interno se presenta de forma inmediata.

¿Y, cómo es esto?

Durante el proceso de asignación de las tareas dices que si, aceptas participar o hacer una o varias de ellas y lo haces con gran entusiasmo es seguramente porque tienes la actitud para ello, la energía y el tiempo. ¡Estas feliz por apoyar a a tu equipo!

No sucede lo mismo cuando interiormente conoces, que no sabes: como le vas  a hacer con esa tarea porque tus compromisos propios personales o del mismo trabajo te tienen atrapado.

Y aún asi, te sientes presionado por ti mismo, por tu jefe o por el grupo, y contra todo sentido común dices si acepto.

Al salir de la sala de reunión, con tu lista de actividades por realizar, empiezas a sentir los estragos del sacrificio: te duele el estómago, te sientes emocionado y al mismo tiempo nervioso con el pendiente que la gastritis aparecerá entre hoy mismo y seguirá mañana.

Estas sacrificándote por tu trabajo, por tu familia, por el miedo a perder el empleo.

Al hacer algo por sacrificio tendrá en ti un efecto emocional de proporciones negativas en el corto tiempo o en varios años por venir, el cual probablemente afecte tus relaciones con la que gente que más aprecias y más quieres: primero tu y tu salud e inmediatamente tu pareja, tus compañeros de trabajo, tu comunidad…

El sacrifico recae en hacer algo sin querer hacerlo.

Por tu mente, seguro estará pasando la pregunta, pero es mi trabajo y de verdad tengo que participar, “¿Qué hago entonces?; no es opcional que no participe”.

Totalmente comprendo lo que dices y la solución para no dañarte por llevar a cabo ese sacrificio puede venir en dos formas:

Forma uno.

Durante una reunión de asignación de tareas.Tu tomas la palabra y expresas que quieres participar en tal o cual actividad en base a la consulta con tu propia agenda; en ese momento, te estas dando a ti mismo el  permiso de conocer como vas a acomodar lo que tienes que hacer con la actividad que dijiste que buscarías cumplir. Haciendo esto esta forma, tu sacrificio queda a un lado porque ahora estas en control de los compromisos que ya tenias, y puedes hacer un esfuerzo para cumplir con lo que tu grupo necesita para lograr el proyecto.

Un esfuerzo, dos o varios son decisiones de compromisos complejos que sabes que te esta costando trabajo llevar a cabo, pero que has decidido hacerlos por que te importa que entre todos logren objetivos en común.

Esfuerzos sí. Sacrificios no.

Ten confianza, ante la asignación de una o varias tareas adicionales: dí me gustaria participar con lo que me pides, quiero confirmar que puedo hacer un espacio en mi agenda para cumplir con lo que me encomiendas al cien por ciento. ¿Te parece si te confirmo en un rato/ mañana?

Forma dos.

Si definitivamente no puedes llevar a cabo la tarea que quieren que lleves a cabo, ofrece una disculpa especificando porque no puedes hacerlo y de esa forma di NO. Con quien o quienes vayas a trabajar comprenderán que no te estas negando a colaborar con el equipo; si no que no te es humanamente imposible.

Es probable que tus superiores, o tus compañeros insistan en que te comprometas a llevar a cabo la tarea que desean ejecutes. En cuyo caso ofrece apoyar en algo de menor compromiso.

Sí respondes a la presión del grupo, existe el riesgo, para ti, que al ceder realizar tareas superiores a tus posibilidades presentes de energía, tiempo y esfuerzo termines haciéndolas por sacrificio.

Al principio decir no, NO será fácil.

Controla el latido de tu corazón, el sudor de tus manos, el cosquilleo de tu estómago. Respira y en intercambio; ofrece ver que otras tareas quedan libres en las que puedas aportar al grupo desde el esfuerzo, enfatizo, no desde el sacrificio.

6. Seguir Ritos y Costumbres Del Grupo Laboral

Hay un dicho que ante un grupo nuevo. Observa lo que hacen y haz lo mismo.Los ritos y costumbres caen dentro de la categoría de este dicho y con sabia razón.

Con esto quiero decir que adaptarse a las costumbres del equipo es una forma de pertenecer al mismo y de conectar entre si.

Los ritos y las costumbres: están en los detalles de los eventos como la celebración de los cumpleaños, la reunión de bienvenida de un nuevo miembro al equipo, la forma en que cada colega tiene un lugar especial en la sala de reunión común.

A veces, esto es complejo pues cuando te integras a un grupo de colegas con quienes si compartes la profesión y el recinto laboral, pero no el estilo de vida. Ante esta situación se tu mismo y acepta a los otros en su individualidad tal cual son.

Recuerda que en educación la norma es todos somos capaces de aprender lo que queremos sin importar las limitaciones personales o físicas; por ello las especializaciones en áreas de enseñanza.

Entonces, respetar los ritos y las costumbres de cada miembro del equipo es cuestión de aceptación, adaptación, mutua tolerancia en lo que somos distintos y el disfrute de las cosas con las que sí comparto con uno, varios de ellos o todos.

Finalmente tener una convivencia en el trabajo esta en saber escuchar, sentir y apreciar en consecuencia para sentirse a salvo, aceptado, feliz.

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